Listeriosis en Europa: el peligro que no vemos, pero que sigue creciendo

La listeriosis pone de manifiesto la fragilidad de nuestros sistemas de seguridad alimentaria. Incluso en Europa, donde las normas son avanzadas y los controles estrictos, siguen existiendo vulnerabilidades. La vigilancia constante, la innovación y la concienciación son fundamentales para mantener bajo control este peligro silencioso.

 

En los últimos años hemos aprendido a convivir con titulares sobre toxiinfecciones alimentarias, causadas por bacterias, mohos y virus que se transmiten desde los alimentos a las personas. Algunas de las bacterias que más brotes causan y son nombradas con mayor frecuencia por los medios de comunicación generalistas son Salmonella o Campylobacter, ello permite que sean ampliamente conocidas por el público en general.

Por el contrario, la especie Listeria monocytogenes no suele ocupar las portadas de los medios, quizá porque provoca menos casos que las anteriores, sin embargo, para los expertos en salud pública, esta bacteria es un enemigo silencioso: causa pocas infecciones, pero cada una de ellas puede ser devastadora, con un alto ratio de mortalidad. Sin ir más lejos, recientemente se ha notificado en diferentes países europeos brotes de listerioris, como los relacionados con quesos en Francia, o los vinculados con la comida lista para su consumo en Irlanda. Unos brotes que han ocasionado varias muertes.

Un repunte que preocupa
El informe más reciente de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC), publicado en diciembre de 2024, no deja lugar a dudas: la listeriosis va en aumento.

En 2023, los países de la Unión Europea confirmaron 2.952 casos invasivos, lo que supone la cifra más alta desde 2007. Esto se traduce en 0,066 casos por cada millón de habitantes, un 5,8% más que en 2022. No son números alarmantes si los comparamos con otras zoonosis, pero detrás de ellos hay un patrón claro: en los últimos cinco años la tendencia no ha hecho más que subir y esto no es una buena noticia.

La trampa de los alimentos “ready-to-eat”
La gran mayoría de infecciones por Listeria están relacionadas con los alimentos listos para el consumo. Son esos productos que abrimos y comemos directamente, sin aplicar ningún tratamiento térmico que permita eliminar los microorganismos presentes. Embutidos curados, pescados ahumados, loncheados de carne, jamón york, quesos artesanales y ensaladas envasadas son los alimentos más vulnerables. Hablamos de la comida “ready-to-eat” y de la IV gama que tanto se ha estandarizado en nuestra sociedad, fruto de la velocidad en la que vivimos; del trabajo a casa y de casa al trabajo, sin apenas tiempo para cocinar.

En 2023 se analizaron casi 187.000 muestras de este tipo de alimentos en 25 estados miembros de la UE quedando claro dónde se encuentra una mayor prevalencia de la bacteria.

Por ejemplo, en la fase de distribución, la mayoría de categorías presentó cifras muy bajas de presencia de Listeria monocytogenes, a menudo por debajo del 1% del total de muestras analizadas. Pero un grupo destacó especialmente: los embutidos fermentados, con casi el 15% de muestras contaminadas. Otras categorías, como quesos duros, pescado y carnes no fermentadas, oscilaron entre el 1% y el 2%.

En las fábricas, la situación no fue muy distinta. Los pescados, los mariscos y los quesos blandos rondaron el 1% de muestras positivas, mientras que un apartado etiquetado como “otros productos” alcanzó el 2,8%.

 

Una amenaza persistente y cada vez más grave
El muestreo adicional, diseñado para medir la contaminación “previsible” a lo largo de la vida útil de los diferentes productos, confirma que Listeria no desaparece, y estos productos RTE, por su formulación y características de pH y actividad de agua no garantizan la eliminación de la bacteria durante su vida comercial, y en algunos casos, incluso, favorecen su multiplicación. En la mayoría de los alimentos los porcentajes se mantuvieron bajos, pero ciertos productos destacaron con cifras preocupantes: pescados y mariscos con hasta un 10%, carnes de vacuno y porcino en rangos similares y frutas, verduras y quesos de leche cruda con valores entre el 2% y el 10%. En el sector ganadero los datos son limitados, aunque las pocas cifras disponibles apuntan a una presencia muy baja.

La paradoja aparece al analizar los brotes. En 2023 se notificaron menos episodios que el año anterior, pero aumentaron tanto los casos como las hospitalizaciones. En otras palabras, los brotes son menos frecuentes, pero los que ocurren resultan más graves. Mientras la Salmonella Enteritidis en huevos continúa liderando las estadísticas de intoxicaciones alimentarias, los expertos advierten que la listeriosis se mantiene entre las zoonosis con mayor riesgo de mortalidad en Europa.

La listeriosis afecta especialmente a quienes presentan el sistema inmunológico debilitado por diferentes causas, como los ancianos, las embarazadas, recién nacidos o pacientes inmunodeprimidos. Lo que para otros resultaría solo un cuadro digestivo, para estos puede derivar en casos más graves como una meningitis o septicemia.

Ante la gravedad de esta toxiinfección alimentaria, es necesario insistir en la realización de controles estrictos en cada eslabón de la cadena alimentaria, desde la granja hasta la mesa. Las industrias y empresas de distribución son conscientes del problema y están implementando sistemas de control, verificados continuamente por las autoridades sanitarias, mediante inspecciones periódicas de las instalaciones. Sin embargo, es importante difundir entre la ciudadanía la gravedad de esta enfermedad, de forma que se guarden ciertas normas de manipulación y conservación de alimentos también en los hogares y centros de restauración colectiva, por ejemplo, manteniendo la cadena de frío, no consumiendo productos caducados, lavar bien la frutas y verduras, y ser prudentes en el consumo de ciertos quesos o pescados ahumados, así como carne cruda, especialmente por los colectivos más sensibles.

 

Un reto que no cesa
Los datos de 2023 son un recordatorio incómodo: la Listeria es un microorganismo ubicuo, presente en numerosos ambientes, y que va a permanecer, y como se ha visto anteriormente los casos se han incrementado. Por tanto, es importante mantener todas las estrategias de prevención. Los nuevos reglamentos de la UE para el control de Listeria que entrarán en vigor el próximo verano van en esa misma dirección como ya publicamos recientemente en el post Listeria: nuevas normativas de la UE y cómo anticiparse.

En cierto modo, la listeriosis simboliza la fragilidad de nuestra seguridad alimentaria. Vivimos en un continente europeo con normas estrictas y sistemas avanzados de control, pero aun así una bacteria como Listeria monocytogenes, puede abrir grietas. Es por ello, que se precisa de una vigilancia constante, tanto en la industria como en los hábitos de consumo en los hogares y restaurantes, así como la concienciación de todos los actores de la cadena alimentaria.

 

 

Es necesario avanzar en el conocimiento de la bacteria, sus características genéticas, la causa de su continua persistencia en las instalaciones de procesado de alimentos –asociada en numerosas ocasiones a la formación de biofilms donde aumentan su resistencia y se convierten en persistentes–, e implementar nuevos sistemas y métodos de control y eliminación, algunos innovadores como el uso de la secuenciación completa del genoma y la metagenómica.

Más información: EFSA

Authors

Joan Estornel

Joan Estornell

Marketing Manager Food Hygiene en CHRISTEYNS. Licenciado en Ciencias de la Información. Máster en Dirección de Cuentas Publicitarias. Innovación estratégica en Marketing y Publicidad (UAB). Máster en Digital Business. Marketing Digital (ESIC Business & Marketing School). Curso Higienista en la Industria Alimentaria (Betelgeux).
Juanjo Canet

Juan José Canet

Licenciado en Ciencias biológicas por la Universidad de Valencia (1987) y Licenciado en Ciencias económicas por la UNED (2012). Más de 25 años de experiencia en la implantación de nuevos productos, servicios y sistemas para la higiene en la industria alimentaria. Director técnico comercial de la división Food de Christeyns España.

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